Así suena la exigencia definitiva del Ayuntamiento de Ponferrada a la Diputación, para que se reabra al tráfico la carretera de acceso a Peñalba de Santiago, por el valle del Oza, cuando se ha superado más de un mes de cierre, a causa del desprendimiento de tierra y rocas a la altura de la llamada “Reguerina Seca”.

El gobierno municipal de la capital del Bierzo pide agilidad a la institución provincial, con la que únicamente comparte la necesidad de frenar las discusiones. Así lo planteaba hoy el tercer teniente de alcalde, Luis Antonio Moreno (PP), quien decía recoger «lo dicho por el vicepresidente de la Diputación, (Roberto Aller) de dejarse de enfrentamientos políticos porque a los vecinos y los turistas poco les importan las palabras si no ven hechos».

En todo caso, el representante del ejecutivo local de Ponferrada añade que el Ayuntamiento tiene un protocolo de actuación para atender a los vecinos de Peñalba en caso de emergencias: «lo que nosotros podamos hacer lo vamos a hacer. La Policía Municipal y los Bomberos están preparados para acudir si hace falta».
Nuevo Plan de Emergencias para Ponferrada
En paralelo, Ponferrada da los «primeros pasos» para redactar su nuevo Plan de Emergencias. Atiende una necesidad que quedó de manifiesto en el reciente episodio de alerta por falta de agua potable, tras esa caída de tierra en el río Oza en el derrumbe de Peñalba. El documento necesita una actualización y esta tarea ya está en manos de los responsables, según confirmaba el jefe del Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento, Olivier Bao.
El jefe de Bomberos no concreta fecha para culminar ese proceso porque, incluso, «habrá que saber si hace falta ayuda externa». De momento, la tarea corre a cargo, conjuntamente, entre los bomberos y otros servicios municipales, añadió.


