Ríos desbordados en el Bierzo después de tantos días de lluvias y el deshielo de la nieve. Durante la tarde la situación ha mejorado ligeramente, aunque las autoridades mantienen las alertas. Cacabelos y Balboa registraban hoy las incidencias más notables.

En Cacabelos, el río Cúa ha vuelto a desbordarse anegando fincas y algunos bajos. La Confederación Hidrográfica Miño-Sil mantiene activada las alertas porque se ha superado, ya, el umbral amarillo.
Y en Balboa, se mantienen las dificultades de acceso a la localidad. La carretera quedó totalmente cubierta por la gran cantidad de agua que llevan los arroyos.

El río se desbordó, de manera que la playa fluvial está cubierta de agua, igual que la plaza e, incluso, la iglesia local. Lo confirmaba el alcalde, Juan José López, que espera que la situación mejore en las próximas horas. Y es que se ha registrado un atasco en el cauce junto al puente de acceso a la localidad pero, de momento, es imposible proceder a su limpieza.

En otras carreteras, en el municipio de Toral de los Vados, se registraron problemas causados por las balsas de agua en las Nacionales Seis y 120, así como en los accesos al Polígono Industrial del Bierzo y el área industrial de La Rozada. También en Camponaraya y Carracedelo el agua anegó varias fincas.
Mientras, el río Sil rozó el nivel de aviso naranja, el segundo por debajo del rojo, a su paso por Requejo, y después de las desembocaduras del Burbia y el Cúa, cargados de agua.
También han aumentado los caudales en el río Burbia a lo largo del municipio de Villafranca del Bierzo. Y lo mismo sucede en el Bierzo Alto. Los ríos Noceda, Tremor y Boeza bajan con intensos caudales.
Precisamente, las continuas aportaciones de agua del Boeza obligan a mantener más abiertas las compuertas de la presa del pequeño pantano de Montearenas, que a lo largo de esta mañana sigue desembalsando agua, a un ritmo de 85 metros cúbicos por segundo. Para que se puedan hacer una idea, es un volumen de agua que permitiría llenar dos piscinas olímpicas cada minuto, tres mil piscinas al día.
En Ponferrada, en lo que llevamos del día, han caído 24 litros de agua de lluvia por metro cuadrado. Debido al temporal de lluvia y el anuncio de fuertes rachas de viento, la Policía Municipal de Ponferrada procedió, esta tarde, a cerrar parques y jardines.
Además, los bomberos tuvieron media docena de intervenciones para achicar agua en sótanos del Puente Boeza, retirar piedras que se desprendieron de un muro en la calle Camino Jacobeo, en el barrio de San Andrés; y también para retirar tierra que se cayó de una de las laderas de la calle Victoriano Muñoz Oms, en el acceso a Santo Tomás de las Ollas.
En las carreteras, el Ayuntamiento de Oencia augura una solución complicada para recuperar la carretera entre Villarrubín y Galicia. Siguen cayendo rocas y tierra sobre el deslizamiento registrado en la calzada y hay riesgo evidente de que esa incidencia se prolongue. Los técnicos de la Diputación ya han visitado la zona y no lo ven fácil.


