
La tromba de agua que descargó este martes en el municipio de Peranzanes bloqueaba la carretera de acceso al valle de Fornela, pocos metros antes del cruce de acceso a Faro. La avenida de agua generada en apenas media hora, en los montes próximos a ese pueblo, arrastraba tierra, piedras, troncos y maleza, además de restos de la vegetación que se quemó en el incendio forestal que el verano pasado rodeó esa localidad del municipio de Peranzanes.

Agua y material bajaron por el cauce natural hasta alcanzar el puente existente en la carretera. El vial quedó totalmente taponado y, a estas horas de la mañana, sigue siendo imposible acceder más allá, por motivos de seguridad.

De inmediato, los servicios de mantenimiento de carreteras de la Diputación de León movilizaron a sus brigadas para retirar los elementos acumulados sobre la calzada.

Hoy se espera abrir, al menos, un carril, según información del Ayuntamiento de Peranzanes. A la vez, los técnicos podrían empezar a hacer una primera evaluación de todos los daños registrados, “con mayor precisión a la luz del día”, explican desde el propio ayuntamiento, que ha difundido las imágenes que ilustran esta información.



