Ponferrada “descubre” un paseo que estaba casi oculto por la maleza en la orilla izquierda del río Sil, gracias a una inversión de 385.000 euros. La intervención incluye, a partir de la primavera, la posibilidad de navegar por el río en piragua.

Son los nuevos atractivos para disfrutar del río que hoy presentaba el Ayuntamiento de Ponferrada. La actuación pagada con subvención del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino y ejecutada por la constructora local “Maga” ha permitido habilitar una senda de 400 metros de longitud, entre el Puente García Ojeda y el lugar donde el río Boeza desemboca en el Sil. Un espacio singular casi desconocido para muchos y que antes estaba escondido. El camino tiene iluminación y cuenta con mobiliario, con papeleras, bancos para sentarse y mesas para jugar al ajedrez o al tenis de mesa.

La obra se completa con la ampliación del espacio de embarcadero en el río Sil, donde se ha colocado una nueva estructura flotante; y una caseta, levantada junto al espacio libre de la calle Hermanos Pinzón, donde se podrán guardar piraguas.

El conjunto lo presentaban los concejales de Fondos Europeos, Lidia Coca; de Medio Ambiente, Carlos Fernández; y de Turismo, Iván Alonso. Lidia Coca destacaba que supone “dar vida” al río.

La intervención tendrá continuidad en la orilla del río Boeza, de la mano del proyecto ya aprobado que pagará la Confederación Miño-Sil. Aún hay que esperar más. Y, por el otro lado, el Ayuntamiento de Ponferrada tiene previsto intervenir en la ladera del Castillo.

Esta acción tiene sus fondos garantizados de la mano del programa “Ponferrada Inspira”.


