Los alcaldes de las viejas cuencas carboneras meditan futuras movilizaciones para reivindicar supervivencia para sus territorios. Temen una progresiva pérdida de servicios que pueda ahondar en la sangría de población que ya vienen sufriendo.

Por eso, consideran que puede ser necesario volver a salir a las calles. Si en el pasado se defendía el futuro de los mineros, ahora se quiere mantener viva la identidad de las cuencas. Así se constató, hoy, en la primera reunión de este año de la ejecutiva de la Asociación de Municipios Mineros de Castilla y León, bajo presidencia del alcalde de Toreno, Vicente Mirón. Dejan constancia de que el nivel de renta de las zonas mineras, sostenido por pensiones, es un indicador engañoso.
Añadía que la movilización no debería demorarse. La preocupación se planteaba en ese encuentro celebrado en La Pola de Gordón, donde la Asociación de Municipios Mineros de Castilla y León también expresó su preocupación por la demora con la que se resolverá el plan de empleo de este año. Es una herramienta fundamental para la supervivencia de sus pueblos.
Esas cuestiones se expondrán en la próxima asamblea general de AMUMI, que debería ser en primavera y que está previsto celebrar en León.


