La asamblea general de socios del IEB respaldó por unanimidad su candidatura, la única que se presentaba. De esta forma, José Luis Cavero se convierte en el presidente número doce de la entidad, en sus sesenta y seis años de historia.

Tiene 62 años y guarda vínculos con los movimientos culturales del Bierzo desde los años setenta, con experiencia en teatro, cine, cómic, literatura y hasta participación en el inicio de CIMA, la Ciudad Mágica de Ponferrada. Ahora, José Luis Cavero afronta un nuevo desafío en la presidencia del Instituto de Estudios Bercianos «hasta con vértigo y con mucha responsabilidad. Nos hemos dado cuenta de que el Instituto es un puntal en la cultura del Bierzo y yo diría, que de la provincia de León».
Con él, la nueva directiva cuenta con Ángel Lastra, de la Fundación Cultura Minera, como vicepresidente. Y la nueva secretaria es otra joven, Valeria Rodríguez, historiadora natural de Igüeña que ha destacado por trabajos en el ámbito del patrimonio industrial minero. En el cargo de tesorero, el fornelo Miguel Ángel Ramón. Ejerce como vicetesorera la histórica expresidenta Mar Palacio. Y como vicesecretaria, Teresa López.

Y una de sus primeras decisiones tendrá que ser la presentación de una demanda contra la anterior directiva, que dejó el agujero económico que puso contra las cuerdas la supervivencia del Instituto de Estudios Bercianos. Es un mandato de la asamblea de socios, advertía José Luis Cavero quien añadió que se interpondrá «una demanda o lo que diga el abogado».
Ahora, la nueva directiva del IEB empezará a tener reuniones con otras entidades para ir definiendo su plan de actividades para este año. José Luis Cavero concluía que la crisis «económica y hasta existencial se ha superado y el Instituto ha salido reforzado», destacaba.


