Una sentencia judicial prohíbe tocar las campanas en Ponferrada. Concretamente en la iglesia de San Ignacio. El juzgado de Astorga condena a la Diócesis por esos tañidos en este templo ponferradino, por considerar que su sonido supera ampliamente los límites fijados en la legislación sobre ruido.

Esta resolución judicial responde a la demanda de un vecino, según desvela “El Confidencial”. La sentencia, que aún se puede recurrir, obliga a la Diócesis a silenciar esas campanas, ampliar las medidas para rebajar su sonido y pagar mil euros al denunciante, por daños morales causados debido al estrés provocado por el ruido.
La sentencia del juez determina que las campanas no se podrán tocar ni siquiera para llamar a misa u otros actos litúrgicos. Tampoco para marcar las horas. Y tiene en cuenta las mediciones de sonido efectuadas por técnicos del Ayuntamiento. Dentro de la vivienda del denunciante, se superaba el nivel máximo permitido en 27 decibelios. Y en el caso de los toques horarios, se superaba en doce decibelios dentro de casa.


