Cinco mineros del Bierzo y Laciana, con edades comprendidas entre 32 y 54 años, son las víctimas mortales del trágico accidente laboral registrado esta mañana en la mina asturiana de Cerredo, a causa de una potente explosión de grisú según las primeras hipótesis. El siniestro causó heridas a otros cuatro trabajadores. Uno de ellos fue trasladado en helicóptero al Hospital de León, con quemaduras graves. Otro está en el Hospital del Bierzo, en Ponferrada, con pronóstico reservado. Y otros dos fueron llevados al Hospital Central de Asturias, en una situación de gravedad extrema; y al Hospital de Cangas del Narcea, con traumatismos severos.

Los fallecidos son: Jorge Carro, Rubén Robla, Amadeo Bernabé e Iván, de Laciana; y David Álvarez de Torre del Bierzo.
La Junta de Castilla y León y la Diputación de León han decretado, ya, dos días de luto oficial por este trágico accidente; y han transmitido su pésame a los familiares, compañeros y amigos de las víctimas mortales. También desean la pronta recuperación de los heridos, tres de ellos también del Bierzo y Laciana.
Mientras, las antiguas cuencas carboneras del Bierzo y Laciana que vieron cerrar sus minas y sufrieron la emigración de sus trabajadores a explotaciones como esas en Asturias, han revivido hoy la tragedia y la angustia de tiempos pasados.

Hay total consternación y desolación en Laciana de donde eran naturales cuatro de los fallecidos. Lo reconocía el alcalde de Villablino, Mario Rivas, después de confesar que es “muy difícil” asimilar una tragedia de esta magnitud.
El Ayuntamiento de Villablino ha decretado tres días de luto y trabaja, ya, en los funerales de Iván, Jorge, Amadeo y Rubén. Mañana se espera la llegada de sus cuerpos y la capilla ardiente podría quedar instalada en el pabellón polideportivo.
Además, el valle también sigue pendiente de la evolución de dos de los heridos que son vecinos del municipio.
La tragedia también ha golpeado “con fuerza” a otro de los antiguos territorios mineros, Torre del Bierzo, donde residía el quinto fallecido: David Álvarez, de 33 años de edad; y uno de los heridos graves.
El alcalde de Torre, Gabriel Folgado, reconocía que el municipio está conmocionado. Mañana, la junta de portavoces del Ayuntamiento decretará luto oficial.
Mientras, se suceden las muestras de condolencia y duelo por los cinco fallecidos. En el Ayuntamiento de Fabero, un crespón negro cuelga de la fachada de la casa consistorial en señal de luto.
También desde la Fundación Cultura Minera, el sindicato Comisiones Obreras y el Partido Comunista del Bierzo han emitido comunicados lamentando la tragedia y uniéndose al dolor de las familias.
También el Principado de Asturias ha decretado dos días de luto oficial. Hoy, el presidente asturiano, Adrián Barbón, lamentaba, junto a la bocamina, una tragedia, dijo, “repetida”. Y pedía dejar a los investigadores trabajar para esclarecer, cuanto antes, este suceso.
Esta mina subterránea de Cerredo es una de las más modernas de toda España, la última que excavó Coto Minero del Cantábrico bajo el mando de Victorino Alonso. Llamó la atención por las enormes dimensiones de sus galerías, que permiten el acceso directo de camiones hasta el lugar del yacimiento.
La actividad en la mina de Cerredo se reanudó, hace unos días tiempo, a cargo de la empresa “Blue Solving”, que pretendía obtener carbón de “altas prestaciones” para la fabricación de grafito destinado a uso industrial. Esa compañía forma parte del mismo grupo societario que está explotando ya la mina de carbón de Tormaleo, también en el Principado de Asturias, y que pretende reabrir la mina de Sosas de Laciana.


